El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, encabezó la celebración central de San Cayetano en el santuario de Liniers. Ante una multitud de fieles, emitió un duro diagnóstico sobre la realidad social de la Argentina, poniéndose al frente de la defensa de los sectores más vulnerables: «El pueblo está cansado de promesas incumplidas». Un mensaje que interpela a las puertas de una visita histórica.


 

     Por Oscar Dufour | (*)

 

En una de las demostraciones de fe más masivas de los últimos años, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, encabezó la celebración central de San Cayetano en el santuario de Liniers. Ante una multitud de fieles que desafió la crisis para pedir pan y trabajo, la Iglesia Católica emitió un duro diagnóstico sobre la realidad social del país, poniéndose al frente de la defensa de los sectores más vulnerables.

Durante su Homilía, el primado de la Argentina lanzó críticas directas que resonaron con fuerza en todo el arco político. «El pueblo está cansado de promesas incumplidas y de dirigentes que hablan de los pobres, pero no están cerca de sus necesidades y se dan la buena vida», sentenció el arzobispo, despertando los aplausos en las inmediaciones de una Iglesia colmada de fieles.

 

 

«La libertad económica no puede ser absoluta y debe medirse siempre en función del bien común y de la dignidad de cada persona».

       Arzobispo Jorge GARCÍA CUERVA 

 

Radiografía del ahogo económico y social en Argentina

El mensaje de García Cuerva, combinó el llamado espiritual con una descripción descarnada del día a día de millones de argentinos. El líder eclesiástico desarmó con argumentos éticos las bases teóricas de la coyuntura actual:

Límites al mercado: Afirmó de manera tajante que «la libertad económica no puede ser absoluta» si no contempla el bien común.

La trampa del endeudamiento: Denunció que el impacto del aumento de tarifas y del transporte público, empuja a las familias a «la trampa de los créditos que endeudan y asfixian» sólo para poder comprar alimentos.

Exclusión extrema: Reclamó respuestas urgentes para los jubilados, los enfermos, las personas con discapacidad y aquellos que «revuelven la basura para poder comer».

El empleo como dignidad: Defendió la cultura del trabajo y rechazó que el empleo sea tratado simplemente como una variable de ajuste o una mercancía más.

 

La Iglesia rompe el silencio en San Cayetano: «La libertad económica no puede ser absoluta».

 

«San Cayetano, aquí tienes a tu pueblo, que no quiere resignarse a que el trabajo sea una mercancía y que haya que tener dos o más empleos para llegar a fin de mes, o caer en la trampa de los créditos que endeudan y asfixian a muchísimas familias».

       Arzobispo Jorge GARCÍA CUERVA

 

Un freno a la grieta y al «odio» 

Más allá de los reclamos económicos, García Cuerva apuntó contra el clima de polarización y confrontación que domina la escena pública.

 

Exhortó a la dirigencia nacional a abandonar el «chiquero de las descalificaciones» y a buscar consensos reales en favor de la paz social.

 

Posteriormente, en diálogo con la prensa, el arzobispo aclaró que su reclamo describe una deuda social acumulada a lo largo de los últimos años por sucesivas administraciones, evitando que el mensaje sea capitalizado de manera partidaria. Sin embargo, la contundencia de sus palabras marca un punto de inflexión en la relación de la Iglesia con el poder político, consolidando su rol histórico como escudo y voz de los postergados.

 

La Iglesia el escudo de los postergados y el hilo rojo de la Doctrina Social

La Homilía de monseñor Jorge Ignacio García Cuerva en San Cayetano, trasciende la mera coyuntura económica y se consolida como un manifiesto político-religioso de alto impacto. Al confrontar un modelo de mercado desregulado, la Iglesia Católica argentina no hace más que revalidar su rol histórico como defensora de la dignidad humana y los sectores vulnerables. Esta postura no representa un hecho aislado, sino la continuidad de una línea teológica inquebrantable que enlaza de forma directa el magisterio del Papa Francisco con las recientes definiciones del Papa León XIV.

 

Un mensaje que interpela a las puertas de una visita histórica

El cruce de García Cuerva al modelo económico, adquiere un volumen político estratégico ante la confirmación oficial de la visita del Papa León XIV a la Argentina, programada para el próximo mes de noviembre. Tal como anticipó el arzobispo porteño, la llegada del Santo Padre representa una inminente interpelación a toda la sociedad y su dirigencia.

 

Conclusión

La intervención de García Cuerva expone una clara sintonía en el Vaticano respecto al rumbo social y la «humanización» de la economía global, trazando un nexo entre ambos pontificados: «El legado vivo de Francisco» y «la ratificación de León XIV».

Al despojar los reclamos de cualquier sesgo o prejuicio partidario, la Iglesia ubica la discusión en el plano de los valores fundamentales:

 

La legitimidad de cualquier programa económico o político no se mide por sus índices macroeconómicos especulativos, sino por su capacidad real de dar respuestas concretas al sufrimiento de los más débiles, promoviendo el trabajo digno y preservando, ante todo, el rostro humano de la sociedad.

 

Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires.

 

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