El intenso despliegue municipal en defensa de las familias paceñas no basta cuando un Gobierno Provincial desatiende sus obligaciones primarias. Una editorial necesaria que pone «blanco sobre negro», deslinda las competencias locales y exige el fin de la desidia bonaerense en el conurbano. Comunicado Oficial de la Municipalidad de José C. Paz.
Por Oscar Dufour | (*)
El trágico y doloroso asesinato de David Elías Ojeda Vázquez en el barrio de Sol y Verde, no solo ha quebrado el corazón de una familia, sino que ha puesto en evidencia, una vez más, la profunda brecha que separa el esfuerzo titánico de los gobiernos locales ante la alarmante inacción y el fracaso estructural de las políticas de seguridad de la Provincia de Buenos Aires.
En presencia de hechos de tanta gravedad, la tentación de canalizar la frustración colectiva hacia la gestión municipal suele ser el camino más rápido para algunos sectores. Sin embargo, resulta imperioso restablecer la verdad con firmeza y honestidad intelectual: la seguridad ciudadana, por mandato constitucional y por capacidad operativa de las fuerzas policiales, es una responsabilidad primaria e indelegable del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Pretender culpar al municipio de José C. Paz por el accionar de delincuentes que asolan el conurbano, es un acto de profunda ceguera política o, peor aún, de mezquindad.
El Municipio de José C. Paz en defensa de las familias paceñas
Desde el Palacio Municipal, la gestión local no ha permanecido de brazos cruzados. Al contrario, en José C. Paz se viene consolidando un intenso despliegue y una inversión sin precedentes con un único norte:
La defensa irrestricta de las familias paceñas.
Con recursos propios y un esfuerzo presupuestario mayúsculo, el municipio ha multiplicado la instalación de cámaras de videovigilancia de última tecnología, ha robustecido el patrullaje preventivo de las fuerzas urbanas, y ha modernizado los centros de monitoreo para ofrecer alertas tempranas y un soporte constante a la comunidad. El despliegue municipal es real, visible y constante; se caminan los barrios, se escuchan los reclamos y se invierte en infraestructura de prevención urbana todos los días.
No obstante, las herramientas locales encuentran un límite infranqueable cuando las políticas macro de seguridad bonaerense fallan de manera sistémica. El conurbano bonaerense, y de manera muy cruda la región a la que pertenece el distrito, sufre las consecuencias directas de una alarmante escasez de efectivos de la Policía de la Provincia, patrulleros obsoletos, falta de inteligencia criminal coordinada y una impactante desatención generalizada por parte del Ministerio de Seguridad provincial.
Los municipios no pueden arrestar, no controlan a la policía bonaerense ni dictan las directivas tácticas contra el crimen organizado que muta bajo disfraces para golpear a los laburantes y estudiantes. Resulta insostenible que las comunas tengan que destinar fondos vecinales para costear el combustible de los patrulleros provinciales, o reparar unidades rotas ante la desidia de una administración central que parece mirar para otro lado mientras el conurbano sangra.
El dolor de José C. Paz exige justicia, investigación penal rigurosa y detenciones inmediatas por parte del Poder Judicial y las fuerzas provinciales. Pero también exige que las autoridades provinciales asuman de una vez por todas sus responsabilidades, refuercen de verdad la presencia de efectivos en nuestras calles y abandonen los discursos de escritorio. El municipio de José C. Paz seguirá en la trinchera, invirtiendo y cuidando a cada vecino con las herramientas disponibles, pero la Provincia debe reaccionar de inmediato. Las familias paceñas no pueden seguir pagando con su vida el costo de la desidia ajena.
Los que quieran oír… que oigan
(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires
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